lunes, 19 de junio de 2017

Aniversario 110 de la muerte de Leonor Pérez, madre de Martí


En un parque de Santa Cruz de Tenerife, isla donde había nacido Doña Leonor el 17 de diciembre de 1828, se recuerda a la madre del Apóstol de la Independencia de Cuba con un busto y una placa colocados por la asociación de amistad canario cubana José Martí.

A  las 5:30 de la tarde del 19 de junio de 1907, sentada en una amplia poltrona de la sala de la casa de su hija Amelia, serenamente, quedó dormida para siempre  Doña Leonor Pérez, madre del Héroe Nacional cubano, José Martí.

Había cumplido 78 años y pasaba mucho tiempo absorta en sus meditaciones, en los recuerdos de su amado “Pepe”.
Viuda, casi completamente ciega, sin recursos, desamparada totalmente de toda ayuda oficial, Doña Leonor fue a vivir al amparo de su hija Amelia, en la calle Consulado, en La Habana. Nunca recibió amparo alguno de la República que su hijo concibió para los cubanos, y ella, mujer de entereza y rebeldía, creadora con su esposo de una familia de muchos vástagos virtuosos, casi todas hembras, nada reclamó.

viernes, 16 de junio de 2017

Mi padre el Che: Anécdotas de Aleida Guevara (+video)

Aleida Guevara tenía solo 7 años cuando murió su padre. Era apenas una niña cuando escuchó de su madre aquellas letras en las que el Che se despedía de sus hijos con un triste “si alguna vez tienen que leer esta carta, será porque yo no esté entre ustedes”, y aunque son muy pocos los recuerdos que guarda en su memoria, los escritos, las historias ajenas y los relatos de su madre, la han ayudado a reconstruir al Ernesto Che Guevara padre, al hombre capaz de combinar en su justa dimensión la ternura familiar con sus responsabilidades como revolucionario.

martes, 16 de mayo de 2017

Estudio vs repasadores

Revisando casos y escuchando historias puedo dar fe de que en Las Tunas, al menos en esta ciudad, existen padres que pagan más de un salario mensual en repasadores particulares para sus hijos y, si la voz de los muchachos no engaña, no son pocos los padres que lo hacen.

La educación cubana, inmersa en el  proceso de cambios más profundos en temas como la clase, la metodología y la actualización tecnológica de la enseñanza que ha conocido la historia de la pedagogía revolucionaria apuesta por la inclusión.

Y la inclusión educativa también tiene que ver con el hecho de que todos los estudiantes necesitan atención a sus diferencias individuales y, por eso, buscar vías para que estén más preparados es derecho de padres y tutores.

Claro, también es necesidad, porque no todos los profes que están en las aulas están bien preparados, porque para educar hay que ser un evangelio vivo, porque los salarios son bajos y el éxodo de maestros es una realidad que golpea fuerte y porque la auto superación del personal no va todo lo bien que el país necesita.

Sin embargo, insisto: son repasadores, estudiar sigue siendo la palabra más importante; y usted puede llevar a su hijo a cientos de maestros, si el alumno no dedica un horario del día a enredarse con los libros y las notas de clase, a estudiar, sin audífonos, celulares y amiguitos que lean de fútbol, yo creo que la letra, ni con sangre, entra.

Esta reportera ya encontró a una maestra de tercer grado diciendo que sus niños no estudian lo suficiente y ha visto a padres hacer en equipo el trabajo práctico que le encargan al infante de nueve años. ¿Qué se puede esperar a los doce o a los 16?

No somos perfectos, queremos siempre lo mejor para nuestros hijos, pero nadie, nadie, se ha lastimado aún por hacer tareas, ser responsable y atender al maestro o al repasador.

Una idea tengo bien definida sobre los tan populares repasadores y la repito con certeza: no son magos, ayudan, son útiles pero estudiar sigue siendo, nadie lo dude, el gran desafío y algunos lo pasan por alto.