sábado, 26 de noviembre de 2016

Quedamos nosotros


Mucho se ha escrito y se ha dicho de Fidel Castro en este mundo nuestro; yo, muy personalmente, me quedo con la sentencia profunda de Raúl Roa: “Fidel siente la hierba crecer y ve lo que está pasando al doblar de la esquina”.

Y es que fue un visionario; un hombre que no pertenecía ya a este tiempo, un ser humano excepcional que definió joven su camino en la vida y lo anduvo entero, sin miedos, sin arrepentimientos; escribiendo a su paso el camino de otros muchos.

Alguna vez le escuché hablar de sí mismo, era una noche calurosa y estábamos reunidos en el Palacio de las Convenciones de La Habana un grupo diverso de estudiantes venezolanos y cubanos, fueron poco más de cuatro horas de encuentro en las que nadie parecía tener más energías que él mismo.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Historias así, en cualquier esquina…



Francisca fue una más de las mujeres  víctimas diariamente de la violencia doméstica de manos de su compañero: “Yo tuve muchos problemas con el papá de mis hijos, él me maltrataba, me jalaba los moños, me daba golpes, tenía el temor de que quizás algún día me mataba… pero tuvo un accidente y yo me quedé con mis siete hijos”. 

Mientras vivió su compañero, Francisca tenía el constante temor a ser abusada o muerta: “cuando él llegaba después de las doce de la noche y borracho, yo tenía que salir corriendo, saltar por la ventana y quedarme lejos hasta que él se dormía y entonces llamar despacito a los muchachos para que me abrieran la puerta, porque él la cerraba por dentro”. 

lunes, 14 de noviembre de 2016

Audífonos vs tránsito


El joven se disponía a cruzar la calle en las esquinas de Francisco Vega y Lucas Ortiz en esta ciudad de Las Tunas y sus oídos, ocupados en la canción de moda que salía de sus preciosos audífonos color violeta no le permitieron fijarse en el carro rojo, marca NIVA, que iba detrás de él, presto a lo mismo.

Se paró en la acera, miró a un lado, luego al otro y… se lanzó. Para suerte suya el auto en cuestión tenía muy buenos frenos y el chofer, diestro y experimentado, desvió “el asunto” tras una sencilla maniobra.